Desde 1995 existe en el mercado un tipo de préstamo hipotecario que fomenta la compra de casas "eficientes" en el ahorro de energía.
El Departamento de Viviendas de Estados Unidos (HUD) implementó un programa piloto para disminuir el consumo de energía en las casas y destinar el dinero ahorrado al pago de una hipoteca mayor.
Así, distintas entidades financieras comenzaron a ofrecer estos préstamos llamados genéricamente hipotecas de energía eficiente. Aunque son poco conocidas, estas hipotecas son una opción inteligente para aumentar el monto del préstamo a la vez que se mejora la calidad de vida y se ahorra energía.
Pide una hipoteca “eficiente” Si quieres reducir entre un 30 y un 70 por ciento tus facturas de luz; te gusta la iluminación natural; te tienta la idea de tener una casa más fresca en verano y más calentita en invierno, sin necesidad de dejar tu sueldo a fin de mes... Entonces, necesitas una casa con energía eficiente. Un concepto, que el gobierno trata de promover para difundir un nuevo estilo de vida. La idea es incentivar la compra de casas que ahorran energía y que generan menos polución.
Debido a que las casas "eficientes" se ofrecen como una alternativa que permite a los propietarios ahorrar dinero, hay varias entidades que brindan préstamos específicos para comprar estas casas que ahorran energía.
Como el que otorga la División "Construcción de Casas" de la compañía Countrywide que entre otros beneficios permite a los compradores calificar por un préstamo mayor, al sumar a sus ingresos el ahorro que les significará la energía eficiente en su hogar.
Estos créditos pueden utilizarse tanto para casas nuevas como usadas, pero en ambos casos deben poseer un Certificado de Clasificación de la Energía. Para ello, el constructor deberá aplicar el "HERS" o Sistema de Calificación de la Energía (Energy Rating System). Para adquirir la hipoteca, se exige que la propiedad posea un mínimo de 80 puntos, que es el requerimiento básico del Código de Modelo de Energía.
Para ello, un experto en energía hogareña inspecciona el hogar y mide las características energéticas de la misma, como los niveles de aislamiento, la eficiencia de las ventanas, los sistemas de calefacción y ventilación, y la orientación hacia el sol que tiene la casa. De esta manera, la casa recibe un puntaje que va de 1 a 100, dependiendo en su relativa eficiencia.
En el caso de las viviendas usadas, las mejoras pueden ser agregadas al valor de la tasación, sin que éste exceda el 15 por ciento. Además, el valor de las mejoras no debe exceder el 5 por ciento del valor total de la construcción.
También, puedes averiguar en tu Estado qué financiaciones tienen. En Nueva York, por ejemplo, existe una agencia del gobierno llamada New York Energy Research and Development Authority, que implementa dos programas para acceder a una casa con energía eficiente.
"El programa ofrece dos opciones de financiamiento para trabajos que se realicen por contratistas certificados. La financiación Energy Star de bajo interés, para propietarios que residan en la casa, otorga un crédito de hasta $20 mil, y la financiación Nueva York Energy Star Préstamo Inteligente, que ofrece un interés del 4 por ciento por un lapso de 10 años", explicó Andrew Fisk, Gerente del Programa de NYSERDA.
También hay otros planes, como el Programa de Desempeño Hogareño Asistido con Energy Star, que cubre el 50 por ciento de los costos asociados con energía eficiente, hasta $ 5 mil para una casa familiar o hasta $ 10 mil para una construcción para de 2 a 4 familias.
El plan "Viviendas y Comunidades" del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos tiene un programa dirigido a aquellas personas que de otra manera no pueden acceder a una vivienda mejor.
Si bien está disponible en algunos estados desde 1980, todavía no son muchas las personas que conocen estos préstamos. Sin embargo, según un estudio realizado por la entidad, estima que con este programa podrían conseguir su primera vivienda unas 250 mil personas cada año.
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