|
Los miembros del Senado estadounidense seguirán en receso por una semana más, pero cuando regresen a trabajar, ¿qué es lo mejor —y lo peor— que podrían hacer si retoman la reforma migratoria?
Varios líderes entrevistados están de acuerdo en una cosa: que las protestas han dejado sentir el peso de la comunidad inmigrante. En cuanto a lo mejor y lo peor que podría pasar, las opiniones varían. “Lo mejor es que ellos hayan reflexionado debidamente en este asueto de Semana Santa, que ojalá la luz divina los haya iluminado y que puedan entonces regresar y plantear y aprobar un proyecto de ley que abra una vía para la legalización sin obstáculos”, dijo Radhamés Pérez, de la Coalición de Comunidades Inmigrantes del Alto Manhattan. Lo peor es “aprobar cualquiera de los proyectos que se han estado discutiendo, incluyendo el de Mel Martínez, el cual lo que busca es dividir más a los inmigrantes en una serie de categorías”, dijo Pérez. Para el reverendo Miguel Rivera, de la Coalición Nacional de Clérigos y Líderes Cristianos Latinos (CONLAMIC), lo peor “es que no haya consenso alguno” porque entonces no habría ley y "estamos hablando de dos años más de opresión sobre nuestros hermanos indocumentados, arrestos, deportaciones. No tiene sentido para ninguno de los dos partidos el no encontrar un consenso en esta ocasión”. “A nosotros nos preocupa que no suceda nada”, agregó Rivera, cuya organización ha favorecido medidas que otras organizaciones consideran inaceptables, como el plan de trabajadores temporeros presentado por el senador John Cornyn. Lo mejor para Rivera en las circunstancias actuales sería lograr “algún proyecto que por lo menos permita que los hermanos indocumentados puedan seguir trabajando en los Estados Unidos”, algo que asegure “que puedan proceder a sacar su licencia de conducir, puedan viajar a sus países... que por lo menos tengan un paso adelante para mantenerse en paz trabajando en lo que otra administración u otro Congreso viene y resuelve este asunto”. “Para que nos quedemos en nada, es mejor un programa de trabajadores invitados” dijo Rivera. Moisés Pérez, de Alianza Dominicana, dijo que prefiere que haya una ley ahora. “Hemos estado esperando demasiado tiempo”, dijo. Los líderes de la coalición ‘Immigrant Communities in Action’ (ICA) consideran que es mejor que no se apruebe nada antes de que se apruebe una deficiente. “El mejor de los casos para nosotros es que el comité judicial del Senado salga con una propuesta fuerte que permita una forma de legalización”, dijo Monami Maulik, de ICA. “El peor temor, del que a menudo no se habla, es que se mantengan todas las provisiones que hablan de deportación y de militarización de la frontera”, agregó Maulik, y que se cree “un programa de trabajadores huéspedes, en lugar de un programa verdadero de legalización”. Miguel Ramírez, otro dirigente de ICA, dijo que “lo peor que podría pasar es que aprobaran esta propuesta que tendrían al final de Martínez-Hagel, que no son buenas noticias” por la división entre la gente que podría legalizarse y la que no. |