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AP/ Cientos de miles de personas salieron ayer a las calles de más un centenar de ciudades de Estados Unidos para participar en una serie de marchas en defensa de los derechos de los inmigrantes.
En Washington, la multitud colmó la parte central del llamado “Mall”, un parque de casi cuatro kilómetros de longitud. Desde una tarima, el senador demócrata Edward Kennedy se dirigió al mar de pancartas y banderas, principalmente de Estados Unidos, en favor de una reforma migratoria justa para los 12 millones de indocumentados que se calcula que viven en Estados Unidos. En California, miles de personas tomaron las calles de la capital para pedir una amnistía general. Familias, jóvenes, ancianos, estudiantes, y líderes religiosos se dieron cita ayer frente al Capitolio en Sacramento para abogar por los derechos de los inmigrantes, con marchas similares en Stockton y Davis. En Arizona, más de 200,000 manifestantes participaron en la marcha “Somos América: Hoy marchamos, mañana votamos”. Desde muy temprano, los manifestantes comenzaron a llegar al Coliseo Memorial vistiendo camisetas blancas y portando la bandera de Estados Unidos. En Carolina del Norte y en Dallas, grupos de inmigrantes propusieron lanzar un boicot económico a fin de mostrar el impacto que tendría en el sector financiero. En Pittsburgh y en otras ciudades, los manifestantes se congregaron en oficinas de legisladores para expresar su protesta por un proyecto de ley que limita los derechos de los inmigrantes ilegales. En Atlanta, la policía calculó que unas 50,000 personas, muchas de ellas luciendo camisetas blancas y agitando pancartas y banderas de Estados Unidos, marcharon por las calles de una urbanización de inmigrantes. La marcha en Atlanta, de más de tres kilómetros de largo, fue en apoyo a los derechos de los inmigrantes y en protesta por un proyecto de ley que debe ser promulgado por el gobernador de Georgia, Sonny Perdue. Si es firmado, exigirá que los adultos que soliciten beneficios administrados por el estado demuestren su presencia legal en el país. En Pittsburgh, un grupo más pequeño, constituido por unas 100 personas, desfiló frente a la oficina del influyente senador republicano Arlen Specter, presidente de la Comisión Judicial del Senado. A pesar del fracaso de un acuerdo bipartidista sobre una ley de inmigración, Specter expresó optimismo el domingo de que los senadores puedan aprobar un proyecto de ley cuando vuelvan del receso en dos semanas. Las demostraciones de ayer siguieron a una jornada de desfiles en 10 estados que atrajeron a multitudes. Sólo en Dallas, se calcula que se congregaron entre 350,000 y 500,000 personas. En esa ciudad de Texas, activistas urgieron ayer a inmigrantes que muestren su poder de compra absteniéndose de adquirir productos durante un boicot económico. También se realizaron protestas en Houston, El Paso, y Austin. Varios miles de personas se congregaron en Filadelfia en defensa de los inmigrantes. Unas 3,000 personas efectuaron una demostración en Garden City, Kansas, una comunidad agrícola de apenas 30,000 residentes. Varios centenares realizaron marchas en South Bend, Indiana, y en Lexington, Kentucky, agitando carteles en que se leía, “Todos fuimos inmigrantes alguna vez”, y “No somos terroristas”. El domingo, en Salt Lake City, unas 20,000 personas desfilaron exigiendo leyes que protejan a los inmigrantes, una cifra muy superior a la esperada, dijo la policía. Otras 50,000 personas desfilaron en San Diego. Hubo también demostraciones en Minnesota, Nuevo México, Michigan, Iowa, Alabama y Idaho. Un proyecto de reforma a la ley de inmigración ha quedado estancado en el Congreso. Los manifestantes pidieron a los legisladores que ayuden a unos 11 millones de indocumentados a establecerse legalmente en el país. En Birmingham, Alabama, los manifestantes marcharon por las mismas calles donde defensores de los derechos civiles se enfrentaron a la policía en la década del sesenta, y efectuaron un acto en un parque donde hay una estatua del reverendo Martin Luther King. |