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La 47 edición del Festival de la Canción de Viña del Mar comienza hoy miércoles con el glamour fuera del escenario y el protagonismo disputado por exuberantes modelos talladas con silicona que aspiran a ser la reina del certamen.
Una docena de candidatas a reina, en su mayoría argentinas que ofician como improvisadas reporteras de farándula para los canales de televisión, han copado en los últimos días las portadas de la prensa, que dedica amplios espacios a cubrir cada detalle del ambiente que rodea el festival.
Son muchachas que se pelean entre ellas, se disputan efímeros romances, no tienen reparos en exponer cada centímetro de sus cuerpos y hablar de las intervenciones quirúrgicas que las han llevado a tener cuerpos perfectos.
“Es un prejuicio decir que las argentinas somos sólo cuerpo”, se quejaba Pamela David, invitada como jurado de la competencia de canciones y una de las favoritas para llevarse la corona.
David, junto a sus compatriotas Amalia Granata y Karina Jelinek, son algunas de las argentinas que aspiran a recibir el cetro de manos de la también argentina Luciana Salazar, la ganadora del año pasado y que ha reverdecido laureles con el rumor de un supuesto romance con el cantante mexicano Luis Miguel.
Las chilenas no se han quedado atrás y tienen a Tonka Tomicic y Pamela Díaz como sus principales exponentes.
Ni siquiera la animadora del festival, la cantante melódica Myriam Hernández, escapó a la tentación de lucir sus atributos y en la gala de presentación del certamen, el lunes por la noche, dejó bizcos a los asistentes con un escote hasta el ombligo que provocó la envidia femenina y comentarios sobre alguna cirugía estética.
Según los comentaristas de la farándula, la prevalencia de las modelos sobre los artistas obedece a que este año no figuran entre los invitados cantantes de plena actualidad, como ha sido la tradición.
Los organizadores, incluso, debieron resignarse a la deserción de Simply Red y Jamiroquai, a los que se había promocionado como las grandes atracciones, aunque en estricto rigor, entre los confirmados hay varios que cumplen los requisitos.
Entre ellos, el intérprete de reggaeton Daddy Yankee, los españoles Amaral, los escoceses Franz Ferdinand y los mexicanos Sin Bandera, Los Tigres del Norte y Alejandro Fernández.
A ellos se unirán otros de prestigio consolidado, pero que no anuncian novedades en sus repertorios, como el dominicano Juan Luis Guerra, el puertorriqueño José Feliciano, los noruegos A-Ha y los estadounidenses Journey.
Los chilenos estarán representados, entre otros, por Illapu, Chancho en Piedra y la Sonora de Chile, que pretende hacer bailar cumbia a los 15 mil espectadores que se espera colmen la Quinta Vergara, escenario tradicional del certamen, creado hace 47 años por unos cuantos músicos que tocaban en una feria.
La aventura musical arrancó con esa humildad y sencillez en 1959 y para la primera edición oficial, en 1960, sólo dos cantantes interpretaron las seis canciones en competencia, acompañados por la orquesta del Casino de Viña del Mar.
Para mediados de los años 60, el festival ya se había transformado en un evento de interés internacional, con la paulatina llegada de cantantes “prometedores” como un joven Julio Iglesias, que en 1969 enloqueció al público con su frase “Os quiero, os amo, os adoro” y fue saludado con miles de antorchas.
Si bien Iglesias no cumplió con la promesa de llamar a su primer hijo “Chile”, nunca ha dejado de reconocer que Viña del Mar fue su trampolín a la fama mundial.
En 1988 uno de los hijos predilectos de la Quinta Vergara, “El Puma” José Luis Rodríguez estuvo más de media hora en el escenario mientras el público rugía para que le dieran una Gaviota de Plata, galardón reservado a los competidores.
“A veces hay que escuchar la voz del pueblo”, dijo el ídolo venezolano a un reticente Antonio Vodanovic, animador histórico del festival, que no lograba controlar al público, conocido como el “mostruo” que suele “devorar” a los artistas que no le agradan, pero que parecía un gato mimado a los pies de Rodríguez.
Finalmente, la entonces alcaldesa de Viña del Mar, Eugenia Garrido, designada por Augusto Pinochet, aceptó que se le entregara el máximo estímulo del festival al artista.
Para este año, en su edición 47, competirán 10 canciones en la parte internacional, que representan a Venezuela, Ecuador, Italia, México, Argentina, Colombia, Costa Rica, España, Inglaterra y Chile.
En el género folclórico participarán Argentina, Colombia, México, Perú, Uruguay y Chile.
Junto a Myriam Hernández, en la animación estará el debutante Sergio Lagos, conductor de programas juveniles de televisión, que tratará de hacer olvidar la magra conducción que hiciera el cantante venezolano Ricardo Montaner el año pasado. |