Ventajas de la Venta Directa
* A los clientes: les ofrece la oportunidad de ver, probar y juzgar un producto en su tiempo libre, en sus hogares o entre amigos. Es especialmente útil para consumidores de áreas rurales y pueblos pequeños, ya que pone a su disposición productos y servicios no disponibles en los puntos de venta de la zona. Para la empresa, acceder a este tipo de localidades le permite operar con márgenes más importantes, claro que con costos asociados más elevados.
* A las revendedoras: permite que personas sin capital y con disponibilidad de tiempo parcial puedan incrementar sus ingresos. La mayoría de las empresas permite el autoconsumo, proveyendo a personas que compran para sí, su familia y amigas, la posibilidad de hacerlo con descuento y una pequeña financiación casi sin requisitos; y a la empresa acceder a pequeños “compradores mayoristas”.
* A la empresa: es una opción de comercialización al decidir la forma de aproximación a sus clientes, que impacta al momento de definir inversión, velocidad de crecimiento, gastos fijos y variables asociados: las distintas modalidades tienen distintas barreras de acceso en cuanto a monto requerido de la inversión y su período de repago. Para el empresario es muy importante considerar estas alternativas y así poder establecer su estrategia comercial con información completa.
La crisis económica en la Venta Directa
Una de las características salientes de este sistema es que en momentos de crisis tiende a fortalecerse. Esto se cumple universalmente, debido a que cuando la economía se debilita, una cantidad de mujeres entra al mercado de revendedoras para completar ingresos, o para tenerlos.
Y, dado que mínimamente son consumidoras, las ventas no sólo no caen sino que pueden crecer. Las excepciones en nuestro país han sido sólo las crisis muy profundas, la última de ellas la del 2001, en que el mercado cayó drásticamente. En estos momentos, estamos viendo surgir muchas pequeñas empresas. ¿Llegará alguna, en unos años, a estar entre las grandes?